Angustia enfermiza.
La película está dirigida por el estadounidense Brad Anderson, el director que nos
introdujo de lleno en los terroríficos pasillos del Hospital mental de Danvers con "Session 9", describiendo el desasosiego y transmitiendo el escalofrío de forma brillante.
El maquinista narra la histora de Trevor Reznik, un mecánico tornero que padece desde hace un año insomnio de forma crónica, como consecuencia de un hecho del pasado. Dicha patología se agrava por un palpable deterioro físico, que le ha hecho adelgazar de forma alarmante, dejándole en los huesos. La película nos muestra la asfixiante y paranoica realidad de un sentimiento de culpa llevado al extremo, y en el periplo a través de la angustia por conocer numerosas respuestas.
Resulta un thriller psicológico interesante, bien construido y de suspense inteligentemente medido. Destaca su fotografía, sublime, que recrea la gris,oscura y claustrofóbica atmósfera, por momentos turbadora y agobiante, pero lo que brilla especialmente es la interpretación del actor Christian Bale, en absoluto caracterizado y metido en la piel de un famélico y enfermizo personaje que traspasa la pantalla. Bale, que supo esperar su oportunidad, empezó a labrarse un futuro en base a pequeños pero acertados papeles. Primero llegaría un musical, "Newsies" y luego se codearía con el mismísimo Spielberg en "El imperio del sol", para mostrarse como la elección de Winona Ryder en "Mujercitas". Pero fue su paciencia y capacidad de implicación con el sádico personaje de Patrick Bateman en "American Psycho", lo que le confirió definitivamente la capacidad de transformación y le haría un actor de calidad antes que de cantidad. Es de esos actores que pasa de puntillas por Hollywood, a pesar de numerosas interpretaciones en las que enaltece cada uno de los trabajos que realiza y pondera a sus personajes.
En "El maquinista" no solo pone en grave peligro su salud, perdiendo 30 kilos y angustiando a cada uno de los miembros del equipo de producción, sino que logra transmitir todo el dramatismo de un personaje terríblemente atormentado en una expiatoria existencia, dejándote pegado al asiento. Secundan a Bale Jennifer Jason Leigh, una Aitana Sánchez Gijón muy creíble, cuya versión original descubre que su inglés es absolutamente perfecto y un Michael Ironside impecable.
Si bien la cinta de Anderson puede resultar algo flojita en comparación con otras entregas de terror paranoide y esquizofrénico no puede negársele coherencia, un buen ritmo, un correctísimo guión en donde la intriga se hila con un adecuado desenlace y la manifiesta habilidad para engancharte a la trama, en donde por momentos todo se desmorona como adopta un irracional derrotero hacia las situaciones más inconcebibles. Magnífica la banda sonora, de la mano de Roque Baños.
Notable y acertada propuesta para la aleccionadora realidad del sentimiento de culpa, que puede resultar extenuante, patológico y llegar a consumir, y para demostrar que la mente oculta y mantiene resortes absolutamente anónimos y extraordinarios.
FICHA:
Título original: The machinist
Nacionalidad: española
Año de estreno: 2004
Director: Brad Anderson
Interpretaciones: Christian Bale, Jennifer Jason Leigh, Aitana Sánchez Gijón, Michael Ironside...












