¡¡Dí que sí, Phillip Morris !!
Continuamos con el nuevo trabajo de un actor bien curtido en la profesión y al que,
dicho sea de paso, se le conoce por representar con soltura y desparpajo un registro interpretativo en donde la mueca llevada al extremo y un don natural para lo burlesco se conjugan a la perfección, dando como resultado una gran cantidad de trabajos de índole cómico y socarrón, algo curioso si tenemos en cuenta que, en su vida personal, es conocida su tendencia a la depresión y a vivir la mayor parte de sus días sometido en la más profunda tristeza.
Sea o no cierto este hecho, que por cierto él mismo abiertamente declara, no puede negarse que estamos ante uno de los actores contemporáneos más insólitos y sorprendentes de la meca del cine.
No obstante, las pequeñas incursiones de Carrey en el género menos chistoso han conseguido evidenciar su multiplicidad interpretativa, mérito que hay que reconocerle, pues no es algo de lo que muchos puedan presumir.
ARGUMENTO.
Dirigida por los noveles Glen Ficarra y John Requa, quienes también firman el libreto, la cinta está basada en la figura de Steven Jay Russell y más concretamente en la etapa de su vida retratada por Steve McVicker en la novela "I love You Phillip Morris: A true Story of life, love, and prison breaks". En la década de los 70, donde comienzan novela y película, Steven Russel (a quien da vida Jim Carrey) es un modélico esposo y padre que vive en Virginia (EE.UU.) junto a su familia, ejerciendo como oficial de policía.
Con esta ejemplarizante existencia Russell intenta ocultar su homosexualidad, pero el hecho de sufrir un grave accidente de tráfico le hace cambiar de actitud.
Comienza entonces una desenfrenada vida de lujo y amantes, y para sufragar sus
elevados caprichos no ve otra salida que simular accidentes con los que percibir jugosas indemnizaciones.
Pero no tarda en ser descubierto y dar con sus huesos en la cárcel, lo que provoca un encuentro casual con Phillip Morris (Ewan McGregor), un recluso de carácter retraído y conducta asocial que logra encandilar al díscolo estafador.
Ambos consiguen, por mediación de Russell, vivir su romance compartiendo la misma celda, hasta que este es trasladado de penitenciaría y todo su universo se desmorona, especialmente para Morris, que encuentra en aquél no solo el amor sino la protección y el respeto que siempre anheló.
A partir de este momento, toda la película nos revela las numerosas y muy variadas tretas, artimañas y fraudes a las que Russell se entrega con soltura, no solo para conseguir la libertad de su pareja, sino para mantener un nivel de vida a la altura de lo que cree merecerse.
OPINIÓN PERSONAL.
Resulta curioso, y hasta ofensivo, agraviante y discriminatorio, que uno de los países más grandes y poblados del mundo, EE.UU., poseedor de una extraordinaria multiculturalidad, una envidiable innovación tecnológica, y que según el Fondo Monetario Internacional digno propietario de la quinta parte del P.I.B. global por su poder adquisitivo, se muestre reacio a exhibir en sus salas de cine un producto de contenido homosexual, de hecho, a día de hoy, esta es la realidad, aunque dejaré el discurso moral para otro momento.
No puedo empezar a describir mis sensaciones con la película sin antes mencionar los que pienso son algunos de sus desaciertos. Para empezar, partir de una promoción basada en alentar al espectador a través de los momentos más cómicos del film, lo que puede dar lugar a una interpretación errónea, por pensar que : situaciones absurdas y Carrey de por medio, comedia del verano.
También está el hecho de haber escogido un título que sugiere y vaticina un casi protagonismo de Phillip Morris, cuando en realidad es un hecho puntual y complementario a la auténtica sucesión de etapas en la vida del extravagante y timador Russel, quien, todo dicho sea de paso, se muestra menos entregado a la relación que su compañero. Por tanto, un "Steven Russell, ¡te quiero ! habría reflejado de manera más fiable la esencia de su argumento, pero claro, no creo que los directores quisieran cambiar nada de la esencia original, aunque no deja de ser una pequeña inexactitud inicial de su base.
Por otro lado, y ya citando sus numerosos puntos fuertes, destacar el acierto de sus directores por estructurar con acierto varias circunstancias en una, es decir, bajo la almibarada envoltura de su historia de amor nos muestra la fracasada vida del protagonista, salpicada por una infancia adoptiva y el deseo patológico, deleite y morbo incluidos, por agenciarse lo ajeno. No abandonar nunca sus propósitos, a pesar del cada vez más reducido cerco policial, denotan una personalidad persistente, una poderosa tenacidad, y la pericia en el engaño dejan patente, no solo su extraordinaria capacidad, sino la ineficacia e incompetencia del sistema político y judicial.
Realmente, la elección de Carrey se entiende, si tenemos en cuenta que la película podría, perfectamente, tomar la matríz de "Mentiroso compulsivo" o la disparatada "Dí que sí", purgar su trama y demandar a un Carrey menos cómico y aspaventoso, registro en el que el canadiense se ha movido con soltura en algunos títulos, aunque estos no destaquen del resto de su carrera, pero haberlos hailos , "Man of the moon" o "El show de Truman". ¿El resultado? , más que una comedia con tintes dramáticos cabe esperarse un drama con algunos momentos brillantes y realmente divertidos, con el sello del inconfundible y genuino actor.
El argumento fluye por las diferentes situaciones a un ritmo preciso, necesario para no perderte ni estancarte, destacando la solvencia de los personajes y el tacto en afrontar la homosexualidad, que se muestra no solo de una manera natural, sino de la forma en la que un tipo como Russell la enfocaría.
La extraordinaria habilidad en esta ópera prima por entrever la delgada y frágil línea que separa al amor de la dependencia (Russell ama para ser valorado, Morris lo hace para sentirse protegido) y en la involución que provocan estas dos circunstancias nos llevan a valorar un digno y meditado trabajo.
INTERPRETACIONES.
Tras la alabanza a Jim Carrey, sería pecado dejar de nombrar a Ewan McGregor,
pieza clave en un libreto que aporta sutileza y la personalidad más relevante en toda la vida de Russell. Al contrario de lo que pueda parecer, Morris es quien equilibra y aporta sensatez. Lástima de que su presencia sea más bien escasa, porque está realmente brillante, sublime, por encima de Carrey. Por último, Leslie Mann en uno de esos papeles que le encajan a la perfección, en este caso encarna a la mojigata, paciente y comprensiva esposa de Russell, lo dicho, un papel que le va como el pan al aceite.
¿RECOMENDABLE ?
Obviamente si evitas cualquier tipo de prejuicio al respecto de lo que te ofrece su promoción, si empiezas por admirar con otros ojos a Jim Carrey y a comprobar su extraordinaria desenvoltura en cualquier tipo de registro.
En ese caso disfrutarás de una entretenida película, con un Carrey que no abandona su lado socarrón, pero que pule con maestría, con el dibujo de una difícil y complicada personalidad, que hasta este momento puede resultarte absolutamente desconocida, de un McGregor extraordinario, en lo mejor de su carrera y su versatilidad, así como de una maravillosa, y hasta pegadiza, Banda Sonora, cuyo ritmo te acompaña aún cuando abandonas la sala de cine.
Aquí tienes su tráiler, en español.
Director/es: Glenn Ficarra John Requa.
Reparto: Jim Carrey, Ewan McGregor, Leslie Mann, Nicholas Alexander, Rodrigo Santoro, entre otros...
-
2010-09-06 16:43:48 | admin
Hola. Bienvenido a esta, tu casa también. Me alegro que disfrutes con el cine y que respetes tanto un silencioso trabajo como es el de escribir sobre el mismo.
P.D. No deberías dejas escapar "Origen", al menos mientras siga en la gran pantalla
Un saludo!!
-
2010-09-15 09:54:53 | Anónimo - re:El Perfecto Idiota escribió:Dan ganas de ir al cine contigo...
Mejor: Contigo dan ganas de ir al cine...
Es decir, después de leer tus comentarios sobre las películas dan ganas de coger el coche e ir al cine.
Origen ya la tengo en lista de espera... de espera de tener tiempo.
Muy buena entrada, como las demás.
Genial blog.Completamente de acuerdo ... y lo mejor es que todas las criticas son buenisimas.













Dan ganas de ir al cine contigo...
Mejor: Contigo dan ganas de ir al cine...
Es decir, después de leer tus comentarios sobre las películas dan ganas de coger el coche e ir al cine.
Origen ya la tengo en lista de espera... de espera de tener tiempo.
Muy buena entrada, como las demás.
Genial blog.