¿Qué sobra en tu mochila?
Las películas entretienen, o no, resultan amenas o aburridas, aportan sensaciones y, algunas veces, enriquecen nuestra realidad o circunstancia, pero es obvio que no suponen un cambio en nuestras vidas. Probablemente, el principal error de cuantos se han sentido decepcionados con “Up in the air”, haya sido esperar encontrar un discurso cambiante, la fórmula mágica del autoanálisis o el guión del siglo.
No nos engañemos, la mayoría de las películas están muy por debajo de la perfección, y que estas calen en nuestra emotividad más recóndita o respondan a nuestros más demandados porqués sólo ocurre dependiendo del momento por el que atravesemos.
Saber abstraerse de nuestra realidad y centrarnos en una sinopsis cinematográfica resulta, a veces, muy difícil, al menos para mí lo es, y en esta película he tenido que hacer un claro, y hasta casi agotador, ejercicio de objetividad, por las descaradas similitudes y paralelismos que guarda con algunas etapas de mi vida, para no caer en lo obvio y en lo que, a todas luces, habría resultado una opinión cínica y totalmente parcial.
ARGUMENTO
Ryan Bingham (George Clooney) es un alto ejecutivo que se mueve como pez en el agua entre puentes aéreos, Hoteles y vehículos de alquiler, pues se ve obligado a ello por su ajetreada vida laboral. Dicen que uno es, no de donde nace, sino de donde logra establecer su vida personal y su trabajo, por tanto, Bingham, se encuentre donde se encuentre, es siempre “de aquí”, como él mismo llega a expresar.
Su trabajo consiste en despedir a personas, o, contado de forma más refinada, explicar a algunos trabajadores la intención de su empresa de llevar a cabo recortes presupuestarios.
A pesar de presentarse como un trabajo poco agradable, o que muy pocos podrían desempeñar con dignidad, él se encuentra cómodo en su rol, pues ha sabido hacer ganadoras a la eficiencia y productividad frente a la emotividad. Su proceder es mesurado, correcto, firme, consigue crear un ambiente en donde el dramatismo de la situación queda diluido en una ceremonia de respeto, sensatez y confianza, con el punto justo de empatía. Que pueda o no hacernos creíble esa postura es sólo mérito de Clooney, nos podrá resultar o no un actor admirable (en mi caso no recuerdo un título suyo realmente memorable), pero hay que reconocerle un talante único para este personaje, un temple y una seguridad interpretativa realmente buena.
Está claro que han creado este papel a su medida, y Clooney se mueve por sus registros con una comodidad y soltura pasmosas, claro, así cualquiera…
Pero dejemos al actor y sigamos con el personaje… Ryan Bingham es, en su propia concepción, un hombre realizado y todo lo feliz que en su mundo de business class se puede llegar a ser, un tipo solitario, pero no por ello amargado, independiente, con una vida en la que no tienen lugar el compromiso sentimental, los lazos fraternales o la amistad. Aquí cabe preguntarse qué fue primero , el huevo o la gallina, me explico, si decidió este tipo de vida porque encajaba a la perfección con su filosofía existencial, o más bien si adoptó esa mentalidad como consecuencia del escaso tiempo libre que su trabajo le proporcionaba, que cada cual tome sus propias conclusiones al ver la cinta …
La vida, según Bingham, es una mochila que conviene llevar lo más vacía posible, pues todo con lo que nos empeñamos en rellenarla es eso, relleno, sin valor alguno, son situaciones, objetos y personas totalmente prescindibles.
Pero, ¿logra mantenerse firme en esa teoría a lo largo de toda la película?, es, quizá, la pregunta del millón ¿verdad?. No voy a seguir desgranando la historia, no te comentaré la forma en la que se producen o no los cambios, lo que sí puedo (creo que no con ello me voy a cargar la trama) es evidenciar algunos hechos.
En la vida de Bingham se fusionan otras dos historias, desiguales aunque complementarias, perfectamente representativas, que crean el conjunto necesario para que todo tome la forma que el espectador en realidad espera.
¿Es “Up in the air” merecedora de tantos elogios, alabanzas, ponderaciones y candidaturas?.
Realmente no es una película de muchos premios, pero sí de cierto reconocimiento y respeto. Tiene un buen guión, pero no por ello podemos decir que está bien dirigida. Clooney se come a Reitman, convenciendo con su presencia y dejando entrever lo mucho que de la cosecha del actor, y no del Director, tiene el film.
Tiene defectos, más en su forma que en su fondo, pero al final lo que importa es que el conjunto resulta convincente. Muy previsible en su desenlace, para mi gusto pierde fuerza y deja de tener sentido la base argumental inicial, aunque es, en cierta medida, comprensible que se haya planeado un desarrollo así.
Por momentos conmovedora, se mueve entre el drama y la media sonrisa, lo que no deja indiferente.
En cuanto a los actores, George Clooney creo que hace uno de los mejores papeles de su carrera. Cuando es el único protagonista masculino logra cautivar al espectador, sabe transmitir ironía, ternura ... ,consigue hacerse cercano. Tiene elegancia, hay que reconocerlo, los trajes le sientan bien, y su imagen de buen tipo, amable , te hacen no odiar en exceso al personaje, de hecho es difícil imaginarse a otro actor interpretando a Ryan Bingham.
Mención tambien merecen las dos actrices “secundarias”, y entrecomillo lo de secundarias porque pienso que en esta historia toman importancia los tres personajes por igual. Anna Kendrick (“Crepúsculo”) , y Vera Farmiga (“La huérfana”, “el niño con el pijama de rayas”…) logran un perfecto contraste con el protagonista, y lo complementan a la perfección, consiguiendo ser totalmente imprescindibles en la historia.
Se deja ver, entretiene, motiva, aunque quizá venga sobrada de algunos minutos, pero está bien ambientada y correctamente interpretada. Con un final, para mi gusto, algo flojo y diluido, pero no se descuelga en exceso del hilo central.
Si decides verla, espero que la disfrutes. Mientras tanto, ahí tienes su trailer (en español)
Dirigida por Jason Reitman
Interpretada por George Glooney, Vera Farmiga, Anna Kendrick, J.K. Simmons, Zach Galifianakis.












interesante explicación,no la he visto para opinar pero lo haré.